¿Qué es el puerto USB-C y cuáles son sus beneficios?

A muchos de vosotros seguro que os suena eso de «puerto usb-c», sobre todo a partir de aquellos que empezaron a utilizarse en los MacBook de Apple. El conector USB Tipo-C se conoce a nivel mundial como conector USB-C o tipo C, y forma parte de los puertos USB 3.1.

Y seguro que te preguntas ¿Qué tiene de nuevo este conector usb-c? Son varios los beneficios de este conector ya que su propósito es el de simplificar las cosas un poco.

Puedes conectar tus cables con los ojos cerrados ¡A la primera!

El aspecto del conector USB-C difiere bastante con los actuales cables USB o Micro-USB. El usb-c es más pequeño, muy parecido en tamaño al Micro USB, pero su forma es diferente, y lo es para aportar una alternativa de lo más original: ser reversible.

Con el usb-c no sólo existe una manera de conectar los cables, algo muy apropiado que inició Apple, sino que viene ofreciendo esta función desde hace algún tiempo con sus cables Lightning. La idea es que el mismo conector puede transmitir varios tipos de señales: datos, audio, vídeo y, desde luego, energía.

Esta es una característica que ya destacó Phil Schiller, ya que se han eliminado del resto de puertos -menos un conector de 3,5 mm para auriculares- y han sido sustituidos por un USB-C que hace posible cargar el portátil pero también conectarlo (hasta ahora, con un adaptador) a dispositivos USB normales, o bien a salidas de vídeo HDMI y D-SUb (VGA).

Los beneficios del puerto USB-C

Estamos ante un puerto usb que nos presenta muchas ventajas. Una de ellas es que va a permitir soportar potencias eléctricas de 100W (20V y 5A), que son las que se necesitan para poder cargar portátiles y varios dispositivos móviles a la vez. De hecho se indica que el flujo de esa corriente puede «negociarse» de manera que la fuente de alimentación puede ser modificada en cualquier situación sin cambiar la dirección del cable. En resumidas cuentas: un móvil podrá cargar una tablet, o viceversa.

Los conectores USB 3.1 Type-C (o lo que es lo mismo, USB-C) incluye además modos alternos que definen cómo algunos dispositivos conectados vía USB van a comportarse al habilitarse uno de estos modos alternos. Como por ejemplo, el modo PCIe, hace posible que un dispositivo portátil o móvil pueda usar el conector USB-C de manera que al ser conectado a un dock, se habilitara ese modo para incluir funciones al dock, a modo de controlador de red adicional.

Eso repercute a otra función esencial: el soporte de monitores 4K y 5K, ya que VESA anunció en septiembre de 2015 un «modo alterno DisplayPort» para el estándar USB-C que que permite habilitar las alternativas de este estándar (DP1.3, para ser más concretos) y brinda conexión a un monitor 4K a 60 Hz y además a un monitor 5K (5.120 x 2.880), pero en este caso la frecuencia no se queda aclarada del todo.

En cuanto a la velocidad de transmisión de los datos, podemos decir que el usb-c también puede resultar bastante interesante. La especificación indica de picos de 10 Gbps, que es el doble de velocidad que los USB 3.0 convencionales. Aunque no llegue a los 20 Gbps se pretende llegar con Thunderbolt 2.

¿Es USB-C el conector del futuro?

Apple fue la pionera en usar este tipo de conector, pero ya se usan en prácticamente todos los dispositivos, por lo que se espera que la adopción del estándar USB-C siga siendo masiva por parte de la industria. De hecho, cada vez son más los adaptadores de cargador que incorporan los cables Tipo-C a Tipo-C

Este tipo de conector nos hace la vida mucho más sencilla y además nos aporta alternativas de conectividad mucho más versátiles y potentes.

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